Lima. La selección de Perú, cuyos jugadores han repetido en los últimos días que se ven capacitados para alcanzar la final de la Copa América, dejó al desnudo todos sus puntos flacos a cinco días de comenzar el torneo en la derrota por 0-3 sufrida este domingo ante Colombia.

Desde el portero Pedro Gallese hasta el delantero y capitán Paolo Guerrero, los futbolistas de la Blanquirroja han repetido por activa y por pasiva que la gran meta de Perú en esta Copa América es alcanzar la final que se jugará el domingo 7 de julio en el Maracaná de Río de Janeiro.

Sin embargo, el juego exhibido primero en un amistoso ante Costa Rica que ganó 1-0 y este domingo ante Colombia evidencia que la selección dirigida por el argentino Ricardo Gareca tiene muchos aspectos que mejorar para hacerse acreedor de una final que no disputa desde hace 44 años.

La principal debilidad acusada por el equipo peruano en estos dos últimos amistosos ha sido la dependencia sobre determinados futbolistas, en especial Guerrero y el centrocampista Yoshimar Yotún.

Sin Guerrero la selección peruana es prácticamente inofensiva para el rival al carecer de jugadores con su talento para rematar dentro del área y luchar en el cuerpo a cuerpo con los defensas centrales.

En esa tarea se ha visto frustrado Raúl Ruidíaz, que solo ha marcado 4 goles en 38 partidos con el equipo nacional, ya que le cuesta mucho recibir el balón cuando juega como único delantero, mientras que gana más presencia cuando actúa como segundo atacante.

En el caso de Yotún, esta es la piedra angular del equipo, el que le da equilibrio en sus líneas para frenar al contrario y canaliza el juego ofensivo, pero cuando no está en la cancha sus compañeros acusan mucho su ausencia y pierden sincronía.

Así ocurrió en el enfrentamiento ante Costa Rica, pero quedó mucho más claro cuando fue expulsado en el encuentro contra Colombia por una agresión a Yerry Mina.

Lo que llevó a Yotún a ver la tarjeta roja es precisamente otra debilidad de la selección peruana, pues ante Colombia se mostró impaciente y sus jugadores ansiosos, por momentos desquiciados ante las faltas del rival, algunas de ellas duras, lo que les llevó a responder de la misma forma y no mantener la cabeza fría.

La trascendencia de Yotún cobra todavía más importancia cuando se sabe que para esta Copa América el equipo peruano no podrá disponer de Pedro Aquino, su sustituto natural, que todavía se recupera de una lesión.

Sin embargo, el buen debut de Jesús Pretell en los minutos finales frente a Colombia invita a pensar que Gareca no se equivocó al apostar por el joven futbolista de 20 años del Sporting Cristal para ocupar la plaza de Aquino.

También ha influido en el escaso juego de Perú las aportaciones casi testimoniales que han tenido los extremos André Carrillo y Christofer Gonzáles.

El primero, que fue el mejor jugador de Perú en el Mundial de 2018, volvió a demostrar en esta última semana que es un jugador de todo o nada, capaz de hacer un partido sensacional o apenas aparecer si no tiene oportunidad de desbordar.

El segundo, una de las sorpresas de la convocatoria de Perú para la Copa América, fue todavía más intrascendente que Carrillo y probablemente para el encuentro ante Venezuela ceda su plaza a un hombre con más gol como es Edison Flores.

En la defensa Luis Abram y Miguel Araujo exhibieron su madurez y crecimiento futbolístico adquiridos en Argentina, pero no la suficiente como para frenar en seco a grandes delanteros como el colombiano Duván Zapata, segundo máximo goleador de la liga italiana en esta última temporada con 23 tantos.

En esta tesitura, el mejor jugador de Perú en estos encuentros previos a la Copa América ha sido con diferencia el mediapunta Christian Cueva, siempre ávido por regatear y autor del gol del triunfo ante Costa Rica.

Ahora el margen de mejora de Perú pasa, entre otros factores, por la recuperación del delantero Jefferson Farfán y el defensa Carlos Zambrano, lesionados a los que Gareca reservó ante Costa Rica y Colombia pero que apuntan a ser titulares en el primer partido de Perú en la Copa América, que será frente a Venezuela.

F/EFE