El torneo oficial «Creciendo con el Fútbol» volvió a reunir a decenas de menores durante el último fin de semana. Los partidos de vuelta de la primera fase de la etapa provincial se disputaron en los escenarios de La Tomilla, en Cayma; Máximo Carrasco Meza, en Paucarpata; y Juan Velasco Alvarado, en Hunter.

La competencia es organizada por la Comisión de Menores de la Liga Departamental de Fútbol de Arequipa (LIDEFA) y cuenta con el respaldo de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Sin embargo, una disposición para las categorías más pequeñas abrió el debate sobre las condiciones en las que se desarrolla el fútbol formativo en Arequipa.

Para esta temporada se estableció el Fútbol 5 para las categorías Sub-5 y Sub-6. Cada equipo juega con cinco futbolistas, pero los encuentros se desarrollan en terrenos de 25 metros de ancho por 40 metros de largo.

Esto significa que los menores disputan sus partidos sobre una superficie de 1.000 metros cuadrados, correspondiente a un campo trazado para Fútbol 7.

La dimensión de estos espacios genera cuestionamientos desde el punto de vista del desarrollo deportivo infantil. La principal interrogante es si una cancha de esas características resulta adecuada para niños de apenas 5 y 6 años.

En el fútbol formativo, las dimensiones del campo tienen relación directa con la cantidad de intervenciones que puede tener cada jugador. Un terreno demasiado amplio puede incrementar las distancias entre los futbolistas y reducir la frecuencia de contacto con el balón, además de exigir mayores desplazamientos.

Según manuales de desarrollo infantil elaborados por la FIFA y la FA (Asociación Inglesa de Fútbol), someter a niños de 5 y 6 años a extensiones de 1.000 metros cuadrados resulta sumamente contraproducente para su aprendizaje integral.

Estudios en desarrollo motriz señalan que en escenarios tan desproporcionados la frecuencia de contacto con la pelota se reduce drásticamente, provocando fatiga prematura y desorientación espacial en los pequeños futbolistas.

En su lugar, organismos de prestigio internacional como la US Youth Soccer recomiendan medidas de 15 por 25 metros para la categorías Sub 5 y Sub-6. Estas dimensiones reducidas garantizan una mayor participación activa, optimizan la toma de decisiones y favorecen la comprensión del juego.

Especialistas aclaran que la adopción de estas medidas estándar en torneos locales responde principalmente a la disponibilidad logística de complejos comerciales para adultos y no a criterios biológicos.

Bajo ese criterio, se han planteado dimensiones cercanas a los 15 por 25 metros para categorías Sub-5 y Sub-6, un espacio considerablemente menor al utilizado actualmente en este torneo.

La disponibilidad de escenarios deportivos puede ser un factor determinante para los organizadores. Sin embargo, la discusión plantea si las dimensiones de las canchas deben definirse principalmente por la infraestructura disponible o por las necesidades físicas, motrices y pedagógicas de los niños.