Un grave incidente se registró en la Copa Perú de la provincia de Castilla, en el distrito de Corire, donde un árbitro fue agredido físicamente por un jugador expulsado durante el desarrollo de un encuentro oficial.
El hecho ocurrió en el estadio José Ricketts, cuando el partido entre Espiga Dorada y Juvenil Huancarqui se encontraba en el minuto 38 del primer tiempo, con ventaja parcial de 2-0 para el conjunto de Espiga Dorada.
En una acción del juego, el árbitro principal José Conza mostró la segunda tarjeta amarilla, que derivó en la expulsión del jugador Alain Zúñiga, del equipo de Huancarqui. Tras la decisión disciplinaria, el futbolista reaccionó de manera violenta y golpeó al réferi con un cabezazo en el rostro.
El impacto provocó una lesión inmediata en el pómulo del árbitro, con sangrado visible, lo que obligó a la suspensión del encuentro en el acto. El juez fue trasladado a un centro de salud de la zona, donde recibió atención médica y varios puntos de sutura para cerrar la herida.
Tras el incidente, el jugador involucrado fue intervenido por efectivos de la Policía Nacional en el mismo recinto deportivo y posteriormente trasladado a la comisaría del sector, donde quedó detenido mientras se desarrollan las diligencias correspondientes.
El caso ha generado preocupación en el entorno del fútbol local, especialmente en la Copa Perú, donde se exige mayor control y sanciones ejemplares para este tipo de hechos de violencia dentro del campo de juego.
Las autoridades deportivas y disciplinarias deberán ahora determinar las sanciones correspondientes tanto para el jugador agresor como para el club involucrado, en un hecho que vuelve a poner en debate la seguridad en el fútbol amateur.































