El fútbol arequipeño atraviesa uno de sus episodios más polémicos de los últimos años. Un marcador de escándalo, acusaciones de manipulación deportiva, sanciones ejemplares y cuestionamientos al debido proceso han convertido al encuentro entre Israel Semillitas y Escuela Municipal en un caso que hoy divide al fútbol distrital de Paucarpata.

Todo comenzó el pasado 18 de abril de 2026, cuando Israel Semillitas goleó 28-0 a Escuela Municipal en la última fecha del campeonato de Primera División de la Liga Distrital de Fútbol de Paucarpata. El resultado no tardó en levantar sospechas. En cuestión de horas comenzaron a circular videos, comentarios y denuncias que apuntaban a un presunto “arreglo” para evitar el descenso de categoría de Israel Semillitas y con ese resultado descendía el campeón vigente de entonces Total Clean.

La reacción de la Comisión de Justicia fue contundente. Con la resolución N° 07-2026-LDFP-CJ, el organismo decidió excluir del campeonato y descender a ambos clubes, argumentando que existió una “manipulación de partidos” contemplada en el artículo 23 del Reglamento Único Disciplinario de la Federación Peruana de Fútbol.

La resolución sostiene que diversos elementos permitieron concluir la existencia de un pacto antideportivo: el abultado marcador, videos posteriores donde jugadores y dirigentes celebraban pese a la derrota, capturas de conversaciones de WhatsApp atribuidas a un futbolista y el hecho de que Escuela Municipal habría tenido más jugadores presentes en tribuna que los ocho que finalmente disputaron el encuentro.

CASO COMPLEJO
Sin embargo, el caso está lejos de ser sencillo. Uno de los aspectos que más controversia genera es que ni el árbitro ni el comisario del partido reportaron irregularidades durante el desarrollo del mencionado encuentro. El informe oficial del comisario Christian Arapa Huahuachampi señala expresamente que el partido transcurrió con “relativa normalidad”, sin tarjetas amarillas, expulsiones ni incidentes disciplinarios. Incluso, el arbitraje fue descrito como regular y sin observaciones.
La gran pregunta: ¿puede considerarse probado un amaño sin que existan hechos concretos dentro del juego que evidencien que un equipo se dejó ganar deliberadamente?
La resolución no describe acciones específicas como defensores apartándose, jugadores negándose a disputar balones o arqueros dejando ingresar goles intencionalmente. La conclusión de la Comisión parece construirse principalmente sobre indicios e interpretaciones contextuales más que sobre pruebas directas ocurridas en el terreno de juego.

DEBATE JURÍDICO
Ahí nace precisamente el debate jurídico y deportivo. Especialistas en derecho deportivo coinciden en que los organismos disciplinarios pueden sancionar en base a indicios; sin embargo, también advierten que las sanciones por manipulación de partidos requieren un estándar probatorio elevado debido a la gravedad de las consecuencias.
Y es justamente en ese punto donde la defensa de Escuela Municipal busca abrir una grieta en el referido caso.
El presidente del club, Isidro Molleapaza Zea, presentó escritos formales denunciando que nunca fue notificado válidamente de las resoluciones emitidas por la Comisión de Justicia y que únicamente tomó conocimiento de manera parcial vía WhatsApp. Además, solicitó acceso completo a las pruebas utilizadas en su contra y advirtió posibles vulneraciones al debido proceso y al derecho de defensa.

 

Autor: Rómulo Jesús Leanderas Rodríguez.