La remodelación de la pista atlética del Estadio Monumental de la UNSA quedó bajo observación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El Sistema de Seguimiento de Inversiones detectó una diferencia superior al 20% entre el avance financiero y el avance físico de la obra, lo que encendió las alertas sobre el uso de los recursos públicos.
Según el reporte oficial, el proyecto registra un avance financiero del 56.7%, mientras que el avance físico apenas alcanza el 36%. El MEF advirtió un posible “riesgo de que los recursos financieros no se conviertan en activos”, debido al desfase detectado en la ejecución.
La obra debía entregarse en marzo de 2025. Sin embargo, acumula más de un año de retraso y continúa enfrentando problemas logísticos y técnicos.
El Consorcio UNSA Pista Atlética, integrado por Gemera SAC y Práxicar SRL, además de la empresa Daden SRL, atribuyó los primeros retrasos a las lluvias registradas a inicios del año. No obstante, actualmente el proyecto enfrenta una nueva paralización por desabastecimiento de materiales importados.
De acuerdo con el informe, el material sintético procedente de Alemania y parte del equipamiento deportivo proveniente de Polonia llegarían con retraso debido a problemas en el transporte marítimo internacional vinculados al conflicto en Medio Oriente.
La situación obligaría a cerrar temporalmente el Estadio Monumental de la UNSA durante varias semanas para ejecutar la colocación del material sintético, proceso que recién iniciaría en junio.
Otro punto cuestionado es el incremento del presupuesto. En 2019, el proyecto fue declarado viable con una inversión de S/ 4.5 millones. Posteriormente, en 2024, tras la anulación de un proceso anterior, el actual consorcio obtuvo la buena pro por S/ 5.6 millones.
Sin embargo, en mayo de 2025 se aprobó una adenda superior a los S/ 2.8 millones. Con ello, el costo total de la obra asciende actualmente a S/ 8’501,611.50 bajo la modalidad de Obras por Impuestos.
A ello se suma una controversia técnica. El expediente elaborado por Ideama SAC establece que la pista contará con material Clase 2 y Categoría de Construcción V. Aunque el revestimiento tendría certificación de la World Athletics, la infraestructura solo podría ser homologada por la Federación Peruana de Atletismo para competencias nacionales oficiales.
Esto impediría que el recinto pueda albergar eventos internacionales de alta categoría, pese a la millonaria inversión ejecutada en el proyecto.






























