En la Copa Perú, la identidad también juega su partido. En la etapa provincial de Arequipa coinciden tres equipos con un mismo origen nominal: Sportivo Huracán, Huracancito y Huracán de Vítor.

La similitud no genera conflicto. Al contrario. Jimmy Ojeda Arnica, presidente de Sportivo Huracán, lo deja claro. El club, próximo a cumplir 100 años en 2027, asume este fenómeno como un reconocimiento a su historia. La institución de La Pampilla ha marcado identidad en el fútbol local.

“Es parte de lo que representamos en Arequipa”, sostiene el dirigente. Bajo esa línea, destaca el caso de Huracancito, equipo que hoy compite en la etapa provincial representando a la liga del Cercado. Para Ojeda, su existencia responde a la influencia directa del club tradicional.

También se refirió a Huracán de Vítor. El mensaje es similar. Respeto y reconocimiento. Pero con un matiz claro: no existe vínculo institucional. “Es un honor que lleven el nombre, pero no tenemos relación. Nosotros somos Huracán de la Pampilla”, precisó.

El escenario refleja un fenómeno particular en el fútbol amateur. Un nombre que trasciende generaciones. Una marca deportiva que se replica en distintos distritos. Y una identidad que se consolida en el tiempo, más allá de la competencia.