El caso quedó resuelto. La UEFA confirmó la sanción contra Gianluca Prestianni por conducta discriminatoria en el duelo entre Benfica y Real Madrid en la Champions League.
El organismo disciplinario impuso seis partidos de suspensión. Tres de ellos quedan en suspenso durante un periodo de prueba de dos años. La sanción incluye el encuentro que el jugador ya cumplió de forma provisional en el partido de vuelta disputado en el Santiago Bernabéu.
Eso significa que, en principio, Prestianni solo tendrá que cumplir dos partidos más de suspensión, lo que, según la UEFA, podría incluir apariciones con Argentina en el Mundial si fuera convocado para el torneo que arranca en junio.
Los dos primeros partidos de Argentina serán contra Argelia el 17 de junio en Kansas City y ante Austria, cinco días después en Arlington. Si Argentina no lo cita para el Mundial en Norteamérica, cumplirá la sanción en competiciones de clubes de la UEFA.
El episodio ocurrió el 17 de febrero, en la ida de los dieciseisavos de final. Durante el partido, Prestianni se tapó la boca y se dirigió a Vinicius Junior. El brasileño denunció ante el árbitro François Letexier que había recibido un insulto racista.
El juez activó el protocolo contra discriminación. El encuentro se detuvo durante varios minutos mientras se evaluaba la situación en el campo.
Tras el partido, el jugador del Benfica negó haber realizado un insulto racista. Semanas después, en una entrevista televisiva, admitió haber utilizado un término ofensivo de carácter homofóbico, argumentando que en su entorno es un insulto “habitual”.
La investigación de la UEFA concluyó con la sanción disciplinaria. Además, el organismo solicitó a la FIFA que extienda el castigo a nivel global.
En la previa, el técnico del Benfica, José Mourinho, fue tajante. Señaló que, de comprobarse una falta a los principios de respeto, el jugador no tendría continuidad bajo su dirección.
































