El histórico Estadio Melgar atraviesa su momento más crítico. Tras años de abandono, el recinto fue declarado en mantenimiento de emergencia y quedó inhabilitado para cualquier competencia oficial o privada.
La medida fue confirmada por Glissolym Montaño, presidenta del Instituto Peruano del Deporte en Arequipa, quien advirtió que el estadio no cuenta con certificado de seguridad vigente. En términos técnicos, no supera la inspección ITSE, lo que lo convierte en un espacio de alto riesgo.
El problema no es reciente. Desde 2005, el escenario no ha recibido una intervención estructural de fondo. El deterioro acumulado afecta sistemas clave como el eléctrico, los servicios higiénicos y la infraestructura de seguridad.
Frente a este panorama, el IPD ejecutará un plan de intervención con un presupuesto de 492 mil soles y un plazo de 60 días. Los trabajos se centrarán en corregir observaciones críticas para evitar un colapso operativo.
El impacto será inmediato en el deporte local. Las competencias quedan suspendidas y el estadio solo podrá ser utilizado para entrenamientos controlados, sin presencia de público. Torneos como la Copa Perú deberán buscar sedes alternas en otros distritos.
La situación también alcanza el entorno del recinto. Durante años, los exteriores fueron ocupados por ferias informales. Según el IPD, el proceso legal para su recuperación está en fase final, con el objetivo de restituir el orden en la zona.
El Estadio Melgar, símbolo del deporte arequipeño, entra así en una etapa decisiva. No se trata de una remodelación, sino de una intervención urgente para garantizar su continuidad.































