Arequipa enfrenta un desafío fuera de las canchas. A meses del inicio de los Juegos Deportivos Nacionales IPD 2026, la región campeona vigente lidia con un problema clave: el presupuesto.

El crecimiento deportivo ha sido evidente. Para esta edición, el número de disciplinas pasó de ocho a once, incorporando levantamiento de pesas, taekwondo y boxeo, además de ampliar el baloncesto femenino. Esto ha elevado considerablemente la cantidad de atletas clasificados.

De los 119 deportistas que integraron la delegación en 2025, ahora se proyecta un equipo de 210 representantes. Un salto significativo que complica la logística y el financiamiento del viaje a Lima.

Alonso Rodríguez Rodríguez, coordinador de la Subgerencia de Deporte del Gobierno Regional de Arequipa, advirtió que el principal obstáculo es económico. La intención es clara: mantener la delegación completa para competir por el bicampeonato.

Ante este escenario, el GRA iniciará gestiones con el sector privado. Empresas como Sociedad Minera Cerro Verde, TISUR y Leche Gloria aparecen como aliados potenciales para cubrir gastos de traslado, implementación y logística.

En paralelo, Glissolym Montaño, titular del Instituto Peruano del Deporte en la región, confirmó que su entidad asumirá la parte técnica del proceso, incluyendo la preselección de atletas y la habilitación de escenarios deportivos.

Arequipa, que alcanzó la cima en 2025, ahora enfrenta una carrera distinta. No es en la pista ni en la cancha. Es en la gestión. Y el objetivo es el mismo: llegar a Lima en septiembre con un equipo completo y competitivo.