El exdelantero del Real Madrid regresa como rival tras una etapa marcada por pocas oportunidades y múltiples lesiones.

El regreso será inevitablemente incómodo. Mariano Díaz volverá al Santiago Bernabéu, pero esta vez como rival del Real Madrid, el club donde nunca logró consolidarse pese a varias oportunidades.

El delantero, hoy en el Deportivo Alavés, llega con escaso protagonismo. Apenas ha sumado minutos recientes bajo el mando de Quique Sánchez Flores, en un equipo que pelea por mantenerse en la categoría.

Una historia de expectativas incumplidas

Mariano vivió dos etapas en el Madrid. En total, acumuló poco más de 2.200 minutos y apenas 12 goles. Números bajos para un jugador que incluso heredó el dorsal ‘7’ tras la salida de Cristiano Ronaldo.

Su mejor versión apareció lejos de España. En el Olympique de Lyon firmó una temporada destacada con 21 goles. Ese rendimiento convenció al Madrid de recomprarlo, pero el regreso nunca cumplió las expectativas.

Lesiones, silencio y oportunidades perdidas

Uno de los principales problemas de Mariano fue su estado físico. Durante su segunda etapa en el club blanco sufrió hasta 22 lesiones, perdiéndose decenas de partidos.

A eso se sumó una decisión poco habitual: el propio jugador pidió que no se hicieran públicos varios de sus partes médicos, lo que generó opacidad sobre su situación real.

Ni Zinedine Zidane, ni Carlo Ancelotti, ni otros técnicos lograron darle continuidad. Siempre quedó relegado en la rotación ofensiva.

Un regreso simbólico

El partido ante el Madrid será especial. Mariano nunca enfrentó a su exequipo. Siempre estuvo ausente por lesión o sin minutos cuando coincidieron.

Ahora, con 32 años, su presencia genera más curiosidad que expectativa. Podría sumar minutos si el Deportivo Alavés necesita goles de urgencia.

Será un regreso cargado de simbolismo. No por lo que fue, sino por lo que pudo haber sido.