La UEFA cierra la puerta al Barcelona. No habrá revisión. No habrá sanción. El reclamo quedó fuera.

El UEFA dio un golpe seco al FC Barcelona. El Comité de Disciplina declaró “inadmisible” la protesta presentada por el club catalán tras el polémico episodio protagonizado por Marc Pubill en los cuartos de final de la Champions League.

La jugada ocurrió en el Camp Nou. Pubill tomó el balón con la mano tras un saque del arquero Juan Musso. Para el Barça, la acción debió sancionarse como penal. Para el árbitro, no. El balón no estaba en juego.

La respuesta oficial fue contundente. El organismo europeo no evaluó la jugada. No le corresponde. Su decisión se limitó a la forma, no al fondo.

El Comité de Control, Ética y Disciplina rechazó la queja. Argumentó que este tipo de reclamaciones no procede. El motivo es claro: un error arbitral no puede modificar el resultado de un partido.

El Atlético de Madrid, rival en la serie, mantuvo su postura desde el inicio. La acción no era sancionable.

El Barcelona insistía en que la jugada influyó directamente en el resultado. La UEFA no lo consideró válido.