Julián Álvarez responde en las noches grandes. Irregular en la temporada local, letal en Europa. El delantero argentino vuelve a demostrar que su escenario natural es la Champions League.
Con menos protagonismo en LaLiga, donde suma ocho goles en más de 1.900 minutos, el atacante del Atlético de Madrid eleva su rendimiento en el torneo continental. Registra nueve goles en apenas 1.008 minutos. Eficacia pura.
El contraste es claro. En total, acumula 18 goles en la temporada, lejos de los 29 que firmó el curso pasado. Sin embargo, su impacto en Europa lo coloca en otra dimensión.
Álvarez ya es el jugador del Atlético con más goles en una misma edición de Champions. Superó la marca histórica de Diego Costa. Lo hizo con actuaciones decisivas y goles en escenarios complejos.
El último, un tiro libre directo que silenció el Camp Nou. Gol de jerarquía. Gol de estrella.
Su lista de víctimas incluye equipos de peso: Eintracht Frankfurt, Union Saint-Gilloise, Inter de Milán, Brujas y Tottenham. Ante los ingleses firmó un doblete en la ida y volvió a marcar en la vuelta.
Pero hay dos rivales que destacan. Barcelona y Real Madrid. Al primero le ha marcado cuatro goles en ocho partidos. Al segundo, cinco en diez encuentros, incluyendo uno en semifinales cuando vestía la camiseta del Manchester City.
En total, sus números en Champions son contundentes: 24 goles y 9 asistencias en 39 partidos. Participó directamente en 33 anotaciones. Un registro de élite.
En el Atlético, ya suma 16 goles y cinco asistencias en 22 partidos europeos. Cifras que lo colocan como el referente ofensivo del equipo en el torneo.
Como en su momento Radamel Falcao, Álvarez crece en las noches grandes. Responde cuando el contexto exige jerarquía.































