El fútbol peruano vuelve a quedar en entredicho. Un nuevo caso de racismo sacudió la jornada 10 del Torneo Apertura de la Liga 1 durante el partido entre Juan Pablo II y CD Moquegua, disputado en el estadio 25 de Noviembre.
El protagonista fue el delantero Jack Durán, quien denunció haber recibido insultos racistas desde las tribunas. El jugador, visiblemente afectado, decidió abandonar el campo de juego y comunicar lo ocurrido al comando arbitral.
“No voy a jugar”, expresó el atacante de 34 años al juez asistente, evidenciando su indignación ante lo sucedido.
La situación fue reportada de inmediato al árbitro principal, Michael Espinoza, quien activó el protocolo antirracismo establecido por la organización del torneo. A través de los altavoces del estadio, se emitió un mensaje dirigido a los asistentes para cesar cualquier conducta discriminatoria.
Además, se advirtió que, de persistir este tipo de actos, el partido podría ser suspendido y el recinto sancionado conforme a la normativa vigente.
































