El entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick, no escondió la frustración tras la eliminación en los cuartos de final de la UEFA Champions League. Su equipo cayó ante el Atlético de Madrid. Otra vez fuera. Otra vez cerca.
“Tenemos que aceptarlo”, dijo. Sin rodeos.
El técnico alemán valoró el rendimiento de sus jugadores. Habló de un partido “fantástico”. Destacó la actitud. También el esfuerzo de competir con un hombre menos. Pero no bastó.
El Barça tuvo opciones. Muchas. Sobre todo en el primer tiempo. Pudo liquidarlo. No lo hizo. Y en Europa, eso se paga.
Uno de los momentos clave fue el gol anulado a Ferran. Flick no quiso profundizar. Evitó polémicas. No señaló al arbitraje. Prefirió mirar hacia adentro.
“Los pequeños detalles deciden”, resumió.
En el vestuario hay decepción. También orgullo. El técnico insiste en que su equipo mereció más. Pero el resultado manda. Y el resultado elimina.
No es la primera caída reciente. El recuerdo de la eliminación ante el Inter sigue fresco. Ahora, el golpe lo da el Atlético.
Flick apunta al futuro. Habla de un equipo joven. En construcción. Con margen de mejora. El objetivo inmediato cambia: LaLiga.































