Golpe duro. La Selección Peruana Sub-17 quedó eliminada del Sudamericano tras una campaña sin puntos y con la peor defensa del torneo.
El equipo dirigido por Renzo Revoredo no logró competir en el Grupo B, donde enfrentó a Brasil, Argentina, Bolivia y Venezuela. Los resultados nunca llegaron.
Tras la eliminación, el técnico no evitó responsabilidades. Fue directo.
“Asumo la culpa. No logré que el equipo rinda cuando más lo necesitaba”, declaró.
El balance es crítico. Perú no solo perdió. Tampoco mostró respuesta en momentos clave. La falta de competitividad encendió las alarmas.
Revoredo lo reconoció. El problema no es de un solo partido. Es estructural.
“No hemos competido. Eso es lo que más preocupa”, afirmó.
El entrenador también apuntó a la brecha con otras selecciones. Sostuvo que la distancia futbolística en la región sigue creciendo.
“La brecha se hace más grande. Hay que asumir nuestra realidad”, agregó.
Pese al resultado, defendió a su plantel. Considera que los jugadores convocados son lo mejor disponible en la categoría.
“Son los mejores chicos que tenemos”, sostuvo.
Ahora, el proceso entra en evaluación. La Federación deberá analizar lo ocurrido y replantear el trabajo en menores.































