El karate arequipeño vuelve a destacar en la escena internacional. El sensei Michael Ramírez Calderón logró una actuación sobresaliente en el North American Open, disputado del 3 al 5 de abril en Las Vegas, Estados Unidos.

No fue una participación más. Fue una señal clara de crecimiento. El deportista mistiano conquistó medallas de plata y bronce en uno de los torneos más exigentes del circuito internacional.

En su camino al podio, superó a competidores de alto nivel provenientes de potencias como Estados Unidos, Canadá, Polonia y Rumanía. También dejó atrás a representantes de México, Panamá, Ruanda y Venezuela. Un recorrido que confirma su madurez competitiva.

Ramírez Calderón no es una sorpresa. Su trayectoria viene en ascenso. Ya fue subcampeón panamericano y medallista de bronce en un mundial de la WUKF, resultado que consolidó su presencia internacional.

El resultado en Las Vegas refuerza su proyección. El objetivo es claro: el Campeonato Mundial WUKF en Rumanía 2026.

Detrás del logro hay una base sólida. El trabajo del sensei Mario Ramírez Paredes ha sido clave. Fundador de la Organización Internacional de Karate Shotokan y referente del karate peruano, ha guiado la formación técnica y mental del atleta .

La relación entre ambos trasciende lo deportivo. Es una escuela de disciplina, técnica y filosofía. Bajo su dirección, Ramírez Calderón ha pulido su estilo y consolidado su carácter competitivo.

El resultado en Las Vegas funciona como prueba. Un ensayo real de cara al reto mayor.

Arequipa ya no solo compite. Empieza a posicionarse. El camino a Rumanía está en marcha. Y el objetivo ahora es uno solo: el oro mundial.